martes, 3 de junio de 2014

¡Claro que Podemos!


Inevitablemente una carrera de ratas la ganará siempre un rata y, en el PP estaban tan convencido de ello que a Cospedal y Cañete les faltó tiempo para salir proclamando su triunfo la noche electoral.  Lo hacían en su papel habitual de monologuistas y en diferido, esto  es, diciendo tonterías a sabiendas, convencidos de que los votantes son tontos y ellos superiores y más listos. Todo esto mientras desmontaban la parafernalia instalada para dar saltitos en el balcón de la calle Génova.

Los de enfrente en el PSOE daban la cara de otra manera, confesando sus miserias, las mismas generadas a un pueblo al que con total falta de vergüenza tienen abandonado desde hace tiempo.

Cuentan que Valenciano se marchaba llorando de la sede de un partido presidido por Rubalcaba, un gestor dedicado a gestionar la oposición de la mano del tal Mariano, con el que claramente está de acuerdo en tapar las malandanzas de militantes  corruptos, de uno y otro lado, ocupados no en la gestión  política sino en la tarea de saquear el país.

Así están las cosas entre  los raterillos de una y otra banda mientras una parte del pueblo continua  arrodillada y otra engañada por quienes  se dedican a  defender intereses personales y silenciar la corrupción que podría salpicarles.

Pero esos caciques de la política, de repente ven como en un segmento importante de la ciudadanía renace la sueño de terminar con ese mangoneo, político, económico y social.

Entonces, los oligarcas y la panda de lame culos a jornal de sus intereses, se unen para descalificar a quienes portan nuevas ilusiones.

Normal,  tanto los defensores de los corruptos,  a sueldo de cadenas de TV públicas ahora quebradas, como  los medios de comunicación beneficiados  a través campañas de publicidad  institucional,  no quieren perder su gracia divina. 

¿Alguien imagina lo que podría trascender de una auditoria de la gestión de  Galladón y Botella en el Ayuntamiento de Madrid, ejecutada  con una deuda cerca de los 7.000 millones?.

De momento lo que está claro es que poco tienen que ver con el pueblo en crisis al que representan desde su despacho faraónico ubicado en la  atalaya del Palacio de Cibeles, con  un mayordomo para servirles el café.

Se mire por donde se mire, parece lógico que asomen los nervios de esa pandilla de rateros, que por ahora siguen campando a sus anchas. 

2 comentarios:

  1. juan manuel pinto4 de junio de 2014, 10:02

    toda esta panda de babos@s defienden el botín de guerra y unos intereses oscuros ,todos se blindan y se cubren con mentiras y verdades absolutas como esa nueva biblia que es la constitución española que no deja de ser el papel con el que se limpian el culo todas las mañanas y después usan como arma arrojadiza contra el pueblo cuando les interesa !!!!!!! REFERENDUM YAAAAA¡¡¡¡¡¡¡¡¡ VIVA LA REPUBLICA

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  2. Y me temo que seguirán campando...
    Ojalá me equivoque.
    Saludos

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