sábado, 1 de enero de 2011

La mentira y el botellón


Cuentan los especialistas en psicología social que las experiencias familiares durante la infancia se consideran decisivas en la determinación de modos de resolver los conflictos.

Pasado el conocido como “día de los inocentes” en el que uno tiene que meditar sobre el alcance de algunas informaciones para posicionarse ante una posible tomadura de pelo, encontramos la certeza irrevocable, de que vivimos de forma permanente en la impostura.

Posiblemente no esté muy descaminada la psicología social con sus afirmaciones, y vivamos sin darnos cuenta, convulsionados con esa ilusión de nuestra infancia que proclamaba la llegada de los reyes magos y, el trauma derivado del descubrimiento de la gran mentira de nuestros padres.

Una traumática experiencia familiar que justificaría el origen y relación entre la mentira y la formula humana con la que resolvemos conflictos cotidianos.

Descubrimos con los papeles de Wikileaks lo contrario de lo que se afirmaba; padecemos decisiones de un gobierno haciendo lo contrario de lo anunciado en su programa; contemplamos de la mano de la oposición el dulce placer de no hacer nada y, padecemos la permanente tontería de politiquillos tratando de justificar la nausea de sus decisiones, pero no pasa nada.

Es posible, que la verdadera crisis se encuentre en la resignación ante el engaño de unos y la risa tonta que sostiene la miseria ideológica de otros. Días de santos inocentes, sostenidos con los placeres del botellón.

5 comentarios:

  1. la resignación nunca debe anidar en nuestro ánimo, sí a la rebeldía y a la protesta ante lo que no nos guta.

    FELIZ AÑO

    ResponderEliminar
  2. Paso a dejarte un abrazo y mis mejores deseos para el 2011.

    ResponderEliminar
  3. vivimos en una sociedad de un falso bienestar, nos han vendido la moto muy bien y eso ha hecho que nos comamos los unos a los otros.. viva el capitalismo... somos la sociedad del me da igual, porque otros estan peor... no nos damos cuenta que estan viviendo a nuestra costa. y nosotros apenas subsistimos en algunos casos... un saludo y feliz año

    ResponderEliminar
  4. Me temo que todo el año es 28 de diciembre.

    ResponderEliminar
  5. Vivimos siempre entre alguna gran mentira, nos mienten, nos manipulan y tragamos y tragamos, pero nadie hace nada, diría que somos el pueblo adormecido.Un abrazo

    ResponderEliminar